Volver al blog
Ingredientes

Bergamota: qué es, para qué se usa y qué dice la ciencia

16 de octubre de 20268 min de lecturaPor equipo Sebian Lab
Portada del artículo: Bergamota: qué es, para qué se usa y qué dice la ciencia

La bergamota (Citrus bergamia) es un cítrico que se cultiva casi solo en la costa sur de Calabria, en Italia, y que llega a la vida diaria por dos caminos muy distintos. De su cáscara sale un aceite esencial que aromatiza perfumes, cremas, shampoos y el té Earl Grey; de su jugo se obtiene un extracto con flavonoides que se vende como suplemento dietario y que se ha estudiado en relación con el colesterol y los triglicéridos. Para qué sirve la bergamota depende, entonces, de cuál de las dos se tenga en la mano: su papel como aroma está bien establecido, mientras que la investigación en salud es prometedora, pero todavía pequeña y de calidad limitada.

¿Qué es la bergamota y de dónde viene?

Es un árbol de la familia de los cítricos, la misma de la naranja y el limón. Su origen botánico no está del todo claro: la hipótesis más citada es que surgió de un cruce entre naranja agria y limón, aunque otros autores proponen la lima como segundo pariente. Según una revisión publicada en Frontiers in Pharmacology, Calabria produce más del 90 % de la bergamota del mundo, y en cantidades pequeñas también se cultiva en Grecia, Marruecos, Irán, Costa de Marfil, Argentina y Brasil. El nombre, además, se presta a confusiones: la colección de cítricos de la Universidad de California en Riverside advierte que el nombre chino de la mano de Buda (Citrus medica var. sarcodactylis) se traduce a menudo al inglés, por error, como “bergamot”, cuando ese nombre corresponde a Citrus bergamia. Por eso, en cualquier etiqueta o estudio, lo primero que se mira es el nombre científico.

Cítricos amarillos maduros en el árbol
Foto: Kindel Media en Pexels.

¿Para qué se usa la bergamota?

  • Perfumería y cosmética: el aceite esencial se obtiene raspando y prensando en frío la cáscara. Aparece en perfumes, lociones, cremas, jabones, shampoos y aceites para barba, donde cumple una función de aroma.
  • Té Earl Grey: es té negro aromatizado con aceite esencial de bergamota. El cítrico aporta el olor y el sabor característicos, no una porción de extracto.
  • Alimentos y confitería: la industria usa el aceite como saborizante en dulces y otros alimentos.
  • Aromaterapia: es uno de los aceites más estudiados por su aroma en relación con el estrés. Las revisiones describen ensayos pequeños, con resultados mixtos.
  • Suplemento dietario: el extracto del jugo, concentrado en flavonoides, se vende en cápsulas. Es el uso que se ha investigado en relación con el perfil lipídico.

¿Es lo mismo el aceite de bergamota que el extracto que se toma?

No, y es la diferencia más importante de toda esta serie. El aceite esencial viene de la cáscara y contiene furocumarinas, sobre todo bergapteno (5-metoxipsoraleno), en una proporción cercana al 0,2 %. El bergapteno es fototóxico: sobre piel que luego recibe sol puede causar manchas o reacciones con ampollas. Por eso la Asociación Internacional de Fragancias (IFRA) recomendó que los productos que se aplican en piel expuesta al sol lleven como máximo 0,4 % de aceite de bergamota, y la industria usa también una versión sin furocumarinas, conocida como FCF. El aceite esencial no está pensado para tomarse: en el té va en cantidades mínimas, y aun así la literatura médica recoge el caso de un hombre con calambres musculares y visión borrosa después de beber grandes cantidades de Earl Grey, que los autores atribuyeron al bergapteno.

El extracto que se estudia en suplementos es otra cosa. Viene del jugo que queda después de extraer el aceite, que durante años se consideró un desecho. Su fracción polifenólica concentra flavonoides como la naringina, la neoeriocitrina y la neohesperidina, que según una revisión de 2025 en la revista Nutrients son raros o ausentes en cítricos como el limón y la naranja, además de dos compuestos poco comunes, la brutieridina y la melitidina. Cada uso tiene su propia lógica y uno no dice nada del otro: el shampoo con bergamota no aporta lo que se estudia en las cápsulas. La explicación detallada del extracto está en «Extracto de bergamota: qué es y en qué difiere del aceite», y el recorrido producto por producto, en «Bergamota en shampoo, perfume, té y cápsulas: no es lo mismo».

¿Qué dice la ciencia sobre la bergamota y el colesterol?

La investigación en personas tomó impulso en 2011, cuando un grupo italiano publicó en la revista Fitoterapia un trabajo con 237 pacientes con lípidos elevados que tomaron una fracción de polifenoles de bergamota; los autores reportaron cambios en el perfil lipídico y en la glucosa. Revisiones posteriores, de 2017 y 2020, describieron estudios pequeños, con diseños muy distintos entre sí y de calidad científica limitada. La más reciente, un metaanálisis publicado en septiembre de 2026 en Food Science & Nutrition, agrupó nueve ensayos aleatorizados con 615 participantes, todos hechos en Italia y China. Seis de esos nueve ensayos tuvieron una calidad calificada como pobre, la certeza de la evidencia fue baja o muy baja, y los propios autores advirtieron que sus resultados no deben interpretarse como prueba de eficacia clínica de la bergamota.

Leído en conjunto, el panorama es el de un campo de investigación activo, no el de un asunto resuelto. Una revisión de 2024 sobre suplementos para el colesterol recuerda que no hay estudios concluyentes de que los suplementos de origen vegetal se traduzcan en menos enfermedad coronaria, y que la concentración y la calidad de los ingredientes activos varía mucho de un producto a otro. Faltan ensayos más grandes, más largos y con extractos estandarizados, y los datos de seguridad a largo plazo y sobre interacciones con medicamentos todavía son escasos. Las decisiones sobre el colesterol se toman con el médico, según el riesgo de cada persona. El detalle de cada estudio está en «Bergamota y colesterol: qué dicen los estudios hasta hoy», y la comparación con otras opciones del mercado, en «Suplementos y colesterol: omega 3, bergamota y fitoesteroles», «Bergamota o levadura de arroz rojo: diferencias y seguridad» y «Bergamota y berberina: en qué se parecen y en qué difieren».

¿Qué cuidados y qué preguntas conviene tener en cuenta?

Los ensayos publicados, de pocos meses de duración, describen una buena tolerancia, pero sus autores reconocen que la información sobre efectos adversos fue limitada. Algunos investigadores mencionan además la bergamotina, una furocumarina que inhibe la enzima CYP3A4, por la que el hígado procesa muchos medicamentos. Por eso quien toma estatinas u otros medicamentos lo conversa primero con el médico, y nunca suspende ni cambia lo que le formularon por su cuenta. Los cuidados están en «Bergamota: contraindicaciones, efectos secundarios y cuidados», las preguntas para la consulta en «Bergamota y estatinas: interacciones y qué preguntar al médico», y las cantidades usadas en los estudios, como dato y no como recomendación, en «Cómo tomar extracto de bergamota: dosis estudiadas y horarios». Para elegir un producto, las señales de seriedad son concretas: el nombre científico Citrus bergamia en la etiqueta, el contenido de polifenoles declarado por cápsula, el origen del extracto, un certificado de análisis por lote y el registro sanitario del INVIMA, que en Colombia es obligatorio para vender cualquier suplemento dietario. La lista completa está en «Bergamota en cápsulas: cómo elegir un suplemento de calidad». Y como el colesterol depende de mucho más que una cápsula, la serie también explica «Cómo leer el examen de colesterol: guía del perfil lipídico», «Alimentos y colesterol: qué comer y qué limitar a diario» y «Sueño, ejercicio y estrés: cómo influyen en el colesterol».

Sebian Lab está desarrollando un suplemento de extracto de bergamota en cápsulas. Todavía no está a la venta ni tiene registro INVIMA; los detalles del proyecto y la lista de espera están en la página de bergamota de Sebian Lab.

Este contenido es informativo y no reemplaza el consejo de un profesional de salud. Un suplemento dietario no es un medicamento ni reemplaza el tratamiento que indique el médico.

Fuentes

  1. Navarra M, et al. (2015). Citrus bergamia essential oil: from basic research to clinical application. Frontiers in Pharmacology. Consultado el 16-oct-2026.
  2. Carpenito M, et al. (2025). Unveiling the Power of Bergamot: Beyond Lipid-Lowering Effects. Nutrients. Consultado el 16-oct-2026.
  3. Mollace V, et al. (2011). Hypolipemic and hypoglycaemic activity of bergamot polyphenols: from animal models to human studies. Fitoterapia. Consultado el 16-oct-2026.
  4. Chambari M, et al. (2026). Bergamot (Citrus bergamia) Supplementation and Cardiovascular Disease Risk Factors: A Systematic Review and Meta-Analysis. Food Science & Nutrition. Consultado el 16-oct-2026.
  5. von Känel-Cordoba I, et al. (2024). Efficacy, side effects, adherence, affordability, and procurement of dietary supplements for treating hypercholesterolemia: a narrative review. Journal of Health, Population and Nutrition. Consultado el 16-oct-2026.
  6. University of California, Riverside, Citrus Variety Collection (s. f.). Fingered citron (Citrus medica var. sarcodactylis). Consultado el 16-oct-2026.